Salud Rural y las transiciones hacia un modelo en función de la vida.

Juan David Páramo Díaz
Doctor y docente de Psiquiatria -PUJ-
Coordinador del área de Psiquiatría Social y Salud Mental Comunitaria del Hospital Universitario San Ignacio – Bogotá. 

El Plan Nacional de Salud Rural nace del Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera (2016) (en adelante, Acuerdo Final), específicamente en el numeral 1.3.2.1 del Acuerdo Final. Es así como se establece que, para materializar una Reforma Rural Integral es necesario el diseño y ejecución de planes nacionales sectoriales cuyo objetivo central sea el cierre de las brechas campo-ciudad, siendo la salud un elemento clave en el bienestar de las comunidades rurales. 

En el año 2020, el Instituto Kroc de la Universidad de Notre Dame en Estados Unidos, reportó que la implementación del Acuerdo Final avanzó solo dos puntos porcentuales entre noviembre de 2019 y noviembre de 2020, pasando del 26% al 28% (Álvarez, 2022). Esta tendencia se ha sostenido en el marco de los incumplimientos sistemáticos al Acuerdo, siendo así que, para enero de 2021, sólo se había indemnizado al 15% de la población víctima del conflicto armado, y sólo el 0.08% de las 3 millones de hectáreas previstas en el Fondo de Tierras, habían sido asignadas a las víctimas (Open Democracy, 2021). Esto, sin mencionar los más de 300 asesinatos de firmantes del Acuerdo Final, la atomización y recrudecimiento del conflicto en zonas rurales y ausencia de garantías democráticas de participación política que han dejado un número nefasto de líderes y lideresas sociales asesinados por todo el territorio nacional.

Es así como el incumplimiento del Acuerdo ha llevado también al detrimento de la salud rural, de las brechas a nivel de mortalidad materno perinatal e infantil, la alta mortalidad por enfermedades infecto-contagiosas como la epidemia por dengue en 2019-2020, la mortalidad por enfermedades prevenibles, entre otros indicadores que sólo reflejan la desigualdad social y las contradicciones de las dinámicas centro-periferia. A su vez, las condiciones laborales precarias y la privatización progresiva de la red pública hospitalaria, los ataques en contra de la Misión Médica, inclusive la muerte del personal de salud en bombardeos militares, han tenido un impacto significativo en la salud rural. Ejemplo de esto, es la densidad estimada de profesionales de medicina en la ciudad que equivale al 31,9 por cada 10.000 habitantes, en el área rural y rural dispersa la densidad se estima en 13,2 y 8,8, respectivamente.  Y no se pueden dejar en el aire, los impactos de la pandemia por COVID-19 en la población rural, íntimamente ligados a la profundización de las desigualdades sociales, la inflación, el empobrecimiento de los trabajadores rurales, de los sistemas de economía de subsistencia y familiar, del campesinado en general.

Si bien el Ministerio de Salud y Protección Social, en 2019 emitió el Anexo 5 Plan Nacional de Salud Rural, con un proyecto de Resolución en 2021 que no prosperó, se tienen críticas importantes en torno a los enfoques de mercado y de gestión del riesgo elaborados en el documento, como lo es el énfasis en el aseguramiento de la población rural, más allá de la calidad de los servicios prestados y de la garantía integral del derecho a la salud. Lejos a su vez del espíritu del Acuerdo Final, de la Reforma Rural Integral y de darle una dimensión transformadora a la salud dentro de la comprensión de la justicia social y la paz.

Así las cosas, el reto del gobierno entrante en materia de salud rural es enorme. No solo encontrará las realidades anteriormente mencionadas, sino que, a partir de la administración del Estado, tendrá que llevar un proceso de transición del modelo de aseguramiento individual basado en la intermediación financiera y la capacidad de pago, por un modelo universal, público, garantista, territorializado y preventivo.  Dentro del Programa de Gobierno 2022-2026 se buscan estrategias como el Fondo Único de Salud, un fondo público que buscaría hacer contrapeso en el flujo de recursos directos para las redes hospitalarias, así como el fortalecimiento de instancias de participación como los Consejos Territoriales de Salud, una mejoría en las garantías laborales de las y los trabajadores, una lucha frontal contra la desnutrición y un Plan Nacional de Salud Rural, entre otras propuestas que deben tener un desarrollo programático.

Pensar también la salud rural como un escenario transformador de la realidad de los territorios vincula las dimensiones políticas de la salud. Trascender de los discursos desarrollistas, extractivistas y neoliberales que han generado unos impactos sociales y medioambientales notorios en Colombia, pasa también por rescatar e inventar otras formas de relacionamiento dentro de ese metabolismo sociedad-naturaleza. Recordar las 4S de la vida (Sustentabilidad, Soberanía, Solidaridad, Salud) del epidemiólogo crítico ecuatoriano (Jaime Breilh, 2010), nos permite también dar una discusión filosófica y transformadora, de cómo pensar la salud de las comunidades rurales.

Para terminar, la vigencia de la implementación integral del Acuerdo Final, atraviesa el renovar las discusiones entorno a las perspectivas y enfoques del Plan Nacional de Salud Rural, uno que logre nutrirse de los acumulados de las luchas agrarias y gremiales, que reconozca la diversidad de los saberes populares, ancestrales y tradicionales, que permita un despliegue de recursos económicos y humanos en función de la vida, para garantizar un buen vivir, un vivir sabroso y una salud rural en función de la paz de nuestros territorios. 

Referencias

  1. Álvarez, J. E., Vásquez, M. G., Linares, B. F., Rincón, A. R., Contreras, A. M. R., Idrovo, C. S., Florez, C. S., Ditta, E., Pulido, E. G., Martin, G., García, I. Z., Díaz, J. M., Quinn, J., Joshi, M., Giancola, M. B., Valencia, M. C., Ortiz, N. R., McQuestion, P., & Roldán, T. M. (2022). Cinco años después de la firma del Acuerdo Final: Reflexiones desde el monitoreo a la implementación. Instituto Kroc de Estudios Internacionales de Paz, Escuela Keough de Asuntos Globales. https://doi.org/10.7274/z029p270x6d
  2. Breilh, Jaime. “Las tres ‘S’de la determinación de la vida: 10 tesis hacia una visión crítica de la determinación social de la vida y la salud.” Determinação social da saúde e reforma sanitária (2010): 87-125.
  3. Ministerio de Salud (2019). Anexo 5 Plan Nacional de Salud Rural. República de Colombia.
  4. Open Democracy (13 de octubre de 2021). Cinco años del Acuerdo de Paz en Colombia: un flagrante incumplimiento. Open democracy. https://www.opendemocracy.net/es/cinco-anos-del-acuerdo-de-paz-en-colombia-un-flagrante-incumplimiento/

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